O "Una historia verdadera", como se estrenó en España en 1999, es una de mis películas favoritas de la década de los 90. Tengo gustos muy variados en cuanto a cine y lo ireis observando más adelante, pero quería empezar por esta por ser posiblemente una de las más difíciles para el espectador no acostumbrado (que no quiero decir con eso que no pueda gustar a todo el que la vea).
Dirigida por David Lynch, maestro del surrealismo, es la única junto a "El hombre elefante" de su filmografía que se pudiera considerar lineal o "entendible" por todo tipo de público. De hecho hace unos días hablé con unos amigos de cuanto me gusta Lynch y sus películas oníricas porque ha demostrado ser un genio. Y mis razones eran que había realizado dos obras maestras como las ya dichas anteriormente y era como si él mismo dijera "sí, hago estas películas que nadie entiende, pero os voy a demostrar con estas que también puedo hacer cine sobresaliente que vosotros entendais" Y es verdad. Muchos consideran a Lynch un timo porque sus películas más incomprensibles o difíciles de seguir no las entiende ni él mismo, y que se las da de genio. Yo difiero totalmente de estos pensamientos, pues me ha demostrado que puede hacer obras maestras como la copa de un pino para el gran público, y por mi puede seguir haciendo lo que quiera. Películas lineales o proyectos sobre sus sueños más profundos.
"The straight story" narra la historia sobre un anciano que tras recibir la noticia de que su hermano mayor, con el cual no se habla desde hace muchos años, ha sido víctima de un infarto, decide recorrer la distancia que les separa de 500 kilómetros a lomos de una segadora.
Esta sinopsis es el resumen de toda la película y muchos no verán nada más, pero en los 100 minutos que dura la cinta, Lynch es capaz de contarnos lo que es la vida, simple y llanamente. Habla de la vejez, de separar el grano de la paja, de la familia, de las rencillas, de la muerte, de saber perdonar y saber perdonarse, del paso del tiempo, de las últimas oportunidades, de la amistad, de los miedos o del orgullo.
Muchos espectadores pueden verla como una película lenta, pero es que NECESITA ser lenta, para que tú hagas el viaje junto al viejo Alvin Straight. La fotografía de la película es bella y la música de Angelo Badalamenti, realmente preciosa. Y los actores están todos en estado de gracia, especialmente Richard Farstworth como Alvin Straight, el cual parece nacido para ese papel.
Cuando presencié esta maravilla en la sala de una cine, me quedé maravillado por la obra maestra que me había regalado David Lynch y es que entendí desde el principio que ningún plano está ahí porque sí. Todos te cuentan algo y muchos como metáforas. Entendí que una rueda no sólo significa neumático y carretera no siempre asfalto, que un ciervo en la carretera también significa los miedos de la gente y ciclistas en sus bicicletas a toda velocidad, juventud.
Lo dicho, una joya para ver sin que nadie moleste, por la noche en soledad o bien por la tarde con el teléfono desconectado. Y una película para que después de su visionado, te replantees la manera de ver las cosas.
A continuación, su trailer.

Y a continuación un montaje musical que sólo recomiendo vean aquellos que ya hayan visto el film, pues contiene la parte final de la película. Los que la hayan podido ver están de enhorabuena, pues este montaje que encontré es tremendamente emotivo y maravilloso, en homenaje a su actor protagonista, el cual se suicidó unos años después:

Y por último decir como curiosidad que el dvd de "The straight story. Una historia verdadera" no contó con selección de escenas por expreso deseo de David Lynch, el cual quiso "hacer de esta película una experiencia completa".

Le doy gracias por este regalo impagable.